martes, 11 de octubre de 2011

Josef Rudolf Mengele (El Ángel De La Muerte)


Josef Mengele conocido también como el Ángel de la Muerte, fue otro seguidor de Hitler que en su nombre masacró, humilló y torturó a miles de personas con el fin de saciar su perversa sed de conocimiento y a la vez complacer los anhelos científicos del Fuhrer.

Nació en Günzburg, Baviera, el 16 de marzo de 1911, y era el hijo mayor de Karl y Walburga Mengele, un matrimonio de industriales de la alta sociedad. Josef, desde temprana edad, daba cuentas de su capacidad intelectual y constantemente afirmaba que cuando mayor debía hacer algo importante con su vida. Fue un joven muy aplicado a los estudios que mostraba un notorio interés por la ciencia, se licenció como antropólogo y médico, orientándose al estudio de la genética y la diferenciación de razas.

Mengele estaba completamente convencido de la superioridad de la raza aria y odiaba con todo su ser a los judíos, sentimiento que desplegaba sin tapujos. En el año 1937 se afilió al partido nazi y formó parte de las filas de la SS; durante unos años participó en el cuerpo de infantería para luego tomar el puesto de médico en los campos de concentración luego de que una herida en combate lo incapacitara para seguir luchando.

Fue por entonces que se lo envió al campo más grande y atroz, el de Auschwitz. Durante los 21 meses que duró su estancia en el lugar, Mengele masacró, torturó y usó como conejillos de indias para sus perversos experimentos a cientos de miles de judíos. Por sus maléficas y sanguinarias acciones fue que se le apodó como Ángel de la Muerte. Si bien muchos de sus colegas realizaban experimentos semejantes a los de Mengele con las “ratas judías”, ninguno de ellos fue la mitad de lo vil y sádico de lo que él era.

Mengele mismo se encargaba de recolectar sus sujetos de estudio, esperaba pacientemente en el andén de la estación y cuando un vagón de tren con prisioneros llegaba a Auschwitz II seleccionaba a los candidatos salvándolos por el momento de las cámaras de gas pero deparándoles un destino mucho más doloroso y siniestro.

Tenía un sus manos el poder de decidir la vida o muerte de los atormentados judíos que caían en sus garras: con un desdeñado gesto separaba en dos hileras a los ejemplares aptos para la experimentación de los “inservibles” ,que partían hacia su sentencia de muerte.

Era un sádico perverso. En su persona había tanta maldad como la que emanaban todos los antisemitas juntos. Eran habituales sus actos de depravación sexual con las mujeres; ordenaba matar en las cámaras de gas a las presas víctimas de la violación de los guardias que quedaban embarazadas y por si fuera poco, como era bastante usual que dentro de los vagones de prisioneros quedasen madres muertas con sus bebés aún vivos, este ángel maléfico ordenaba arrojar al horno de la lavandería a las criaturitas para usarlas como combustible.

Tiempo después cambio de táctica, pero no por remordimiento ni nada semejante; vislumbró la gran idea de utilizar los bebés en sus experimentos, dejando que las mujeres parieran a sus hijos para luego vendarles los pechos, prohibirles darles de mamar y documentar como los niños morían de hambre en los brazos de las atormentadas mujeres.

Referencia: http://sinfoniaabstracta.blogspot.com/2010/07/los-flippers-colombia.html


lunes, 10 de octubre de 2011

Experimento De Tuskegee


Entre 1932 y 1972, en la comunidad de Tuskegee, Alabama, se llevó a cabo uno de los experimentos médicos más controvertidos de la historia. Los servicios de salud de EUA decidieron investigar cuáles eran los síntomas de una sífilis no tratada. Sin dar su consentimiento, 399 hombres negros fueron estudiados, sin darles medicamento alguno y con base en engaños para que se desarrollaran la enfermedad.

Este experimento generó mucha controversia y provocó cambios en la protección legal de los pacientes en los estudios clínicos. Los sujetos utilizados en este experimento no dieron su consentimiento informado, no fueron informados de su diagnóstico, y fueron engañados al decirles que tenían "mala sangre" y que podrían recibir tratamiento médico gratuito, transporte gratuito a la clínica, comidas y un seguro de sepelio en caso de fallecimiento si participaban en el estudio.

El experimento Tuskegee, citado como "posiblemente la más infame investigación biomédica de la historia de los Estados Unidos", trajo como consecuencia elInforme Belmont (Belton Report) de1979 y la creación del Consejo Nacional de Investigación en Humanos (National Human Investigation Board), y la petición de la creación de los Consejos Institucionales de Revisión (Institutional Review Boards).


Informe De Belmont


Es el resultado de un intenso período de cuatro días de discusiones llevado a cabo en Febrero de 1976 en el Centro de Conferencias Belmont en el Instituto Smithsoniano, suplementado por deliberaciones mensuales de la Comisión que se realizaron a lo largo de un período de casi cuatro años. Es una declaración de principios éticos básicos y directrices que deberá ayuda a resolver los problemas éticos que acompañan la ejecución de investigaciones que incluyen sujetos humanos.

El informe de Belmont enunció tres principios para la actuación médica: el principio de respeto a las personas, beneficencia y la equidad.

  • Autonomía: Un paciente no es solo un cuerpo, sino un ser humano con una autonomía que le permite sentir y decidir por si mismo. Además el paciente tambien puede tomar decisiones sobre si mismo, por lo que se debe respetar su integridad. La práctica de la bioética ha generalizado la necesidad de pedir al paciente su consentimiento informado, es decir, se debe informar al paciente de manera clara y comprensible antes de someterle a cualquier tipo de tratamiento o terapia que conlleve un riesgo. Se deben explicar las posibles alternativas y sus consecuencias para que el paciente pueda decidir, el consentimiento inform
    ado consiste en un papel que el enfermo debe leer, entender y firmar y cuyo consentimiento puede revocar en cualquier momento.

  • Beneficencia: El fin que persigue la medicina es mejorar el estado de salud del paciente. Se trata de no dañar y hacer bien al paciente. Han de establecerse unos límites en el riesgo que un paciente pueda llegar a correr. En este calculo de beneficios y daños, no ha de olvidarse que no estamos haciendo una ecuación. El objetivo que persigue la medicina es aumentar la salud y el bienestar de una persona contribuyendo al incremento de su calidad de vida. Es complementario al principio de no maleficencia. El principio de no maleficencia consiste en intentar no causar daño alguno.

  • Justicia: Se trata de la obligación ética de dar a cada persona lo que necesita realmente. Se entiende que dar un trato justo a una persona va unido a dárselo tambien a los demás. Se debe dar prioridad a quien mas lo necesiten, además de proteger a los mas vulnerables para que no se pasen por alto sus necesidades. Si la investigación se financia con fondos públicos, los frutos de la investigación han de llegar a todos y beneficiar expresamente a quienes han servido de sujetos para la experimentación.

Referencias